No pido sonrisas ni quietud. Dejo que cada niño se mueva y juegue, y fotografío lo que pasa mientras tanto. Las sesiones más impredecibles — y las que más me gustan.
No pido sonrisas ni quietud. Dejo que cada niño se mueva y juegue, y fotografío lo que pasa mientras tanto. Las sesiones más impredecibles — y las que más me gustan.